Letras

La habitación de hombre de un solo ojo

Le llamaban “hombre de un solo ojo”.
Un día entró en su habitación
Y fue la última vez que se le vio.
Su piel se fue pegando poco a poco a las paredes,
Y a ventana era su único ojo.

Le llaman “la habitación de un solo ojo”.
¿Permanecía él allí y era la propia habitación?
Es la cuestión que está sin aclarar.

Con el tiempo se fueron apagando
Las respuestas tras la puerta.
¿Había alguien tras ella? Preguntaba yo.

Le llaman “la habitación de un solo ojo”.
¿Permanecía él allí y era la propia habitación?
Es la cuestión que está sin aclarar.

Soy “la habitación de un solo ojo”.
Soy lo que está sin responder.
¿Qué soy? Lo digo con rabia, ¿Quién soy? Lo digo con tristeza, sin darme cuenta.
Y digo, que el dolor es mío, y que puedo sostenerlo y que me puedo sostener.

El viaje del hombre de un solo ojo

Con el tiempo tuvimos noticias sobre el hombre de un solo ojo,
Cuando naufragó el barco que partió de la costa.

Los demás pasajeros y pasajeras se preguntaban,
¿Cuál es la pena y la carga que lleva esta expedición?
¿Cuál su destino, deseo y…

A mitad del viaje saltó al mar
sin dejar nada atrás.
Decían las notas de bitácora
“desapareció en las frías aguas del ártico”

y que sople el viento del noreste
y que arrastre todo contra el mar,
y el océano acoja a los valientes
a mis valientes.

A mitad del viaje saltó al mar
sin dejar nada atrás.
Decían las notas de bitácora
“lo salvará el deseo”
Espera su momento, tic tac.

Te encontré, hombre de un solo ojo

¿Dónde estás hombre de un solo ojo?
¿Estás ahí hombre de un solo ojo?
Gritábamos desde las entradas de las congeladas cuevas,
Desde ese punto que desaparece la luz.

No estamos solos. Cogimos la luz, como si fueran antorchas.
Nos dirigimos hacia la salvación, deslizando nuestras manos
por las congeladas paredes.

Nos mirábamos, y nos entendimos.
¿Puede haber un lugar más remoto que este?
Los que antes estuvieron,
el fuego, la mano y yo.
el amor y la esperanza. Todo está aquí.

(Te encontré, hombre de un solo ojo)

El arco y la flecha, tensa y lanza, hacia el sol antes de que caiga la noche.
Salta al aire y muévete y baila entre las ballenas.
Quédate conmigo y miremos juntos el espectáculo de la vida.

Fantasman

Traza una línea sobre el papel,
marca los límites de la catástrofe.
Hoy necesita decirte que,
“recuerda que te odié”.

Siente que el hombre persigue al hombre,
tras cada paso se esconde la huella.
No entiendo qué quieres de mí,
¿Quién eres tú?

Quiere ser fantasma como él,
traspasar todas sus fronteras
y buscar la mirada complaciente,
¿Qué quieren de mí?

Mira al espejo, se enfada y dice “te reto al duelo”,
cartografía cada gesto.
Piensa que el mal trago pasará.
Y sigue así:

Quiere ser fantasma como él
traspasar todas sus mentiras
y buscar la mirada complaciente,
¿Qué quieren de mí?

Quiero ser tan grande como él,
traspasar todas sus alegrías
y buscar la mirada complaciente
de toda la gente que no olvida.

A Sangre & Fuego

Mira amigo, he estado pensando, y he pregunto…
¿Soy algo sin cerrar? Pregunto.
No es una herida sin cerrar.
Parece ser que nací así.

Soy algo sin completar.
He encontrado.
Y encuentro en tu mirada lo que me falta
No es una herida sin cerrar.
Parece ser que nací así.
Va creciendo y va creciendo
a sangre y fuego y a sangre y fuego,
va entendiendo y va entendiendo
a sangre y fuego y a sangre y fuego,
va destruyendo, va destruyendo,
a sangre y fuego y a sangre y fuego.

Somos de los que han andado

Tú querías acariciar la luna,
Te perdió una utopía de siempre.
Pero los sueños también tienen un precio,
Y percibiste que no eras nada.

Somos de los que han andado

¿Quién robó las ideas de las cunetas?
Sin decir nada a nadie se marchó.
Tu poeta también se quedó sin palabras.
Lo encontraron congelado en el desierto de tu interior

El mundo y el pez

Hoy me despierto y me pregunto,
qué hice ayer para estar tan mal.
Pedir perdón cuanto me toca,
pero esta vez va a ser que no.

Pasa el día, y me pregunto,
qué hace un hombre como yo
queriendo mostrar mis flaquezas
a gente tan fría como yo

Ya no soy aquel invencible
solo intenté ser mejor
armándome de expectativas
tan vacías como tú y yo

Mira, amor, no sé qué decirte,
de nada tuvimos la culpa hasta que,
nos convertimos en fugitivos,
huíamos hasta el amanecer.